Feeds:
Posts
Comments

Archive for August, 2006

Deme dos docenas, gracias

Advertisements

Read Full Post »

El señor Rigobersi se sentía tan pero tan solo que un día se compró un enano de jardín.
Le puso un bonito nombre, uno que no fuera ni Juan ni algo asi tan repetido… Aléxis ponéle.
Lo ubicó en el mejor lugar del jardin y se aplicó totalmente a su cuidado, le sacaba la mierda de pájaro tenés que ver con qué prolijidad.
Cuando almorzaba (el señor Rigobersi, el enano no) lo miraba desde la ventana satisfecho de su existencia, hasta parecía que el enano le sonreía.
Pero la cosa es que el enano llamado Alexis no era feliz.
Por supuesto alguien podría acotar aqui que eso es imposible de saberse, y yo a ese alguien le diría que eso es porque nunca jamás han visto la mirada de un enano de jardín desdichado.
El material del que estaba hecho empalidecía cada vez que el señor Rigobersi hacía sonar la reja de la entrada con su llegada, sus ojos pintados de azul profundo eran la viva imágen de la profundidad de los túneles sombríos y oscuros de la angustia.
Y es que el señor Rigobersi, mal que le pesara, era fráncamente insoportable.
Hasta los vecinos se compadecían del enano llamado Alexis.

La cosa es que un buen día el enano llamado Alexis desapareció.
No se sabe si alguien se compadeció del todo de él o si simplemente aprendió a caminar y se fugó, lo cierto es que esa tarde cuando llegó a su casa después del trabajo, el insoportable señor Rigobersi vió el espacio vacío de su querido enano y tres gruesos lagrimones rodaron por sus mejillas.
En su lugar en el jardin existe ahora un pequeño círculo de pasto quemado y amarillo que el señor Rigobersi mira cada día por la ventana mientras almuerza.

Moraleja: tratemos de no llegar nunca al punto de ser tan insoportables que no nos aguanten ni siquiera los enanos de jardin.

Pequeño test de pateticidad: si ud. querido lector, sintió pena por el señor Rigobersi (aunque más no sea un poco), es ud. patético. Su grado de pateticidad es directamente proporcional al sentimiento de pena que haya ud. sentido por el sr. Rigobersi.

Read Full Post »

En el molde

Era cuestión de esperar, pensaste; pero ni era cuestión, ni era para esperar.

Todos sabemos (porque todos en realidad supimos) que pasaron años y vos como si nada. Nada por aqui, nada por alli.

Pero todo siempre por dentro.

Yo sabía que te dolia tanto, tonta, porque los ojos te sangraban transparente.
Y convertías en papel todo ese veneno.

El dolor es una ilusión, no existe. Vos eso lo supiste cuando aprendiste a convivir con la sensación que nunca pero nunca te va a abandonar.
¿Sabés cuál es la cagada, nena? Si hubiera sido un rechazo hubiera sido tánto más fácil…

Pero vos te acostumbraste a andar siempre como un pollo al que se lo intenta matar sin demasiada convicción, con la cabeza colgando al costado y aleteando desesperada. Hubieras sido tanto más feliz si te cercenaban con ese golpe en seco que nunca llegó

ni va a llegar.

“Al rediablo con vos, morite, yo que pensé que eras mi grillo dentro de esa olla tuve que contentarme con una semiafirmación virtual, ahora nunca jamás voy a saber si exististe o te inventó mi neurona cansada de adivinarte dentro de una pesadilla horrible.” (pero la que ya murió sos vos)

Y te quedaste en el molde

Pero, no jodas, desde tu molde siempre lo quisiste tanto tanto tanto…

Read Full Post »