¿Cómo les gustaría morir? Porque yo no se si ustedes lo pensaron, pero un día se van a morir, y siendo que las cosas para la vida suelen lograrse teniendo en claro qué es lo que se quiere y de qué manera se quiere, es lógico pensar que para la muerte funcionen de la misma manera.
Hay quienes dicen que uno muere de la misma manera en la que vivió, por eso se me ocurre que debe estar bueno pasarse la vida durmiendo, o por lo menos significaría un cambio menos brusco. ¿Pero entonces, cómo saber si alguna vez estuvimos vivos? ¿Estamos vivos? Usted que está leyendo esto, tal vez horas después de que yo lo escribí. ¿Está usted vivo?
Ya no existen esos pegamentos escolares que tenían muñequitos de plástico adentro ¿No? Qué lástima. Yo tenía un tubo alargado y transparente con un buzo de plástico en miniatura dentro. Me gustaba mirar como buceaba hasta la punta o hasta el fondo cada vez que yo daba vuelta el “Swiming glue, made in China”. Me parecía que el buzo estaba contento, siempre sabía para dónde tenía que ir. ¿Sabría dónde estaba? En todo caso eso no era tan importante, porque no había tantas opciones. Si lo sacaba de ahí tendría un aspecto triste seguramente. Podría decirse que había muerto, a lo mejor que había nacido.
Seguramente el buzo del glue me hubiera reprochado que yo no quisiera entrar en la escuela, que era mi glue, sino que prefiriera dar vueltas en la plaza y jugar en los juegos, y ver las caras de desaprobación de los demás que preguntaban ¿No te llevan a la plaza nunca tus papás? O me señalaban que me había embarrado las zapatillas. Si que me llevaban, pero yo no quería ser el hombrecito del glue. ¿Cómo hacían para meterlo ahí adentro? ¿Cómo había llegado ahí? A veces soñaba que los fabricantes tenían que cerrar el plástico del tubo muy rápido antes de que se escapara, pero una vez que estaba ahí dentro, ya estaba feliz de que no hubiera opción. Otras veces soñaba que el plastiquito era un buzo llamado Wang que me mandaba mensajes en botellas y me pedía que lo liberara porque se estaba ahogando. Esos días me despertaba triste.
En lo que no había pensado era en la posibilidad de que un día se acabara el pegamento. Bueno ese día llegó, y yo corté el envase por la mitad. La figurita de plástico tenía un aspecto entre gracioso y patético con ese ademán tieso de nado y con sus patas de rana miniatura sobre el pupitre blanco. A lo mejor es ahora cuando se está ahogando, cuando lo dejo acá arriba de este pupitre sin tener que nadar más, que es para lo que parece haber sido fabricado. Pero ahora casi casi estaba muerto, y no había podido ni elegir su manera de morir. Por otro lado, ¿Tenía opciones?
Eso si, había algo cierto: a esa hora en China ya sería mediodía.
No había nunca figuritas en mi pegamento, el pegamento nunca se acabó siempre se seco antes.
Y si el señor que buceaba hubiera quedado esculpido en un bloque de pegamento transparente?, como suspendido, habría vivido para siempre? Estaría muerto igual?
Alguien le devolvería a la vida?
Cuantas preguntas…
Candidato a una resurección a.m. (ante-mortem)
Beso grande
“las cosas para la vida suelen lograrse teniendo en claro qué es lo que se quiere y de qué manera se quiere”
Cómo se nota que no estás en mis zapatos… creo que desde el momento en el que no decidí nacer, todo me fue forzado. De cualquier manera, no podría decirte como me gustaría morir, pero sí cuando.
Priki: no se…estaría congelado como Disney, no? De todas formas creo que sigo prefiriendo el morir, o resucitar como decís vos. Esas dos ocpiones significan cambios, y no necesariamente malos. En cambio lo otro…eso de quedarse estancado..bueno, creo que no es para mi.
Me encantó tu comentario, a niveles pegajosos
Bender: nótese que dije “suelen”.
Y es como decía Bill Hicks: ¿Pueden explicarme por qué un día mis padres decidieron echar un polvo y de repente me estan llegando cuentas de teléfono? ¿Alguien puede decirme cuál es la relación lógica entre estos hechos? Pagamos el nacer con el morir, asi que todo en medio debería ser gratis.
Lo bueno sigue siendo que eso de elegir cuándo morir más o menos se puede pilotear, no?
Me quedé pensando en cómo “quisiera” morir…
está buena la imagen del buzo azul.
habría que estamparla. aja
igual me refería a la imagen mental, la idea.
Quisiera morir en los brazos de mi amor!
“El hombrecito del glue” me recordó a “El hombrecito del azulejo” quien salva a la niña con su propia muerte y le así ella puede seguir viviendo.
Ahogarse fuera del agua. Otra “hermosa” imagen.
Me gustaría morir a la hora equivocada, sin el más mínimo sentido de la muerte. Quu quede claro, que ni me enteré de que me muero.
Yo tenía ese pegamento también. Cómo será la cara del tipo que lo imaginó y lo llevó a cabo. Vendió esa imaginación. Quizás lo haya hecho para que vos ahora escribas esto. QUién sabe…
Uoman: bueno, esa era un poco la idea…quedarse pensando.
Hernán: es cierto! El hombrecito de azulejo! Qué melancolía me agarra!
He notado que la mayor parte de la gente quiere morirse sin darse cuenta, por qué será?
Jaja! Ese pegamento, qué loco…